DESABASTO DE GAS, LA OTRA LECTURA

– No es una historia trivial, tampoco una mera anécdota.
Ocurre que, al cierre de esta semana, los automovilistas leoneses tienen muchas historias para contar sobre sus peripecias para surtir gas en las estaciones de servicios de León, pero…
Contar que “tuve buena suerte y solo hice fila de media hora para que me despacharan gasolina”, sería una historia de terror.
O presumir que “soy afortunado porque yo sí pude llenar mi tanque”, sería una frase retrógrada a la economía leonesa, regional y nacional.
Lo cierto es que fue una semana de largas filas, correteo a la “pipa” de PEMEX, reyertas entre automovilistas, portazos a unos metros antes de llegar a la “bomba” porque “ya se acabó”…
¿Cuál es el fondo del desabasto?
No hay información oficial convincente.
Pero las versiones populares se encargaron de una obligada lectura “entre líneas” de parte de suspicaces voces:
Unos saben que se trató de un problema en un ducto de las líneas alimentadoras a León, Irapuato, Salamanca.
Otros señalan que se debió a un efecto por la próxima liberación de los precios del combustible y que genera, desde hoy, una intensa especulación.
La hipótesis más escuchada revela que todo se debe “a un complot” de los concesionarios de estaciones de gas porque no están de acuerdo en la nueva normativa que les impondrá la Federación a partir del 2017.
Son muchos los rumores que generan un “teléfono descompuesto”, en tanto que la autoridad federal cruza los brazos y prefiere mantener en reserva la comunicación formal y oficial.
Una crisis de gasolina representaría el acabose del mal inicio del nuevo año, entre el efecto Trump, la falta de poder adquisitivo de los salarios, el aumento a los pasajes y el recorte del presupuesto federal.
¡Glup!