Ayer, en la mañana, inspectores de la Dirección de Comercio y Consumo junto con personal de la Dirección de Movilidad y elementos de la Policía realizaron un operativo en la estación Delta del Sistema de Transporte Público, en donde detuvieron a 14 comerciantes ambulantes tras un enfrentamiento con las autoridades municipales.
El gobierno municipal informó que con la finalidad de salvaguardar la seguridad y movilidad de los usuarios al interior de los paraderos y terminales del SIT Opti-bus, desde el mes de marzo se realizan los operativos de reubicación del comercio ambulante.
Luego del zafarrancho en la estación Delta y que se difundió en las redes sociales por los mismos comerciantes ambulantes, el director de Comercio y Consumo, Fabricio Ibarra, declaró a los medios de comunicación que los comerciantes incumplieron el acuerdo que tenían con las autoridades para reubicar la venta de sus productos de las instalaciones del SIT.
Por haber reincidido se les aplicarían sanciones hasta de 900 pesos y 14 fueron remitidos a la cárcel por los policías municipales que participaron en el operativo mañanero de ayer. Justificó la actuación de sus elementos junto con los policías y reconoció que solo hubo “aventones” y “rasguños” cuando los ambulantes defendían su mercancía.
Pero alrededor de 30 comerciantes, la mayoría mujeres, acudieron a las oficinas del funcionario para protestar por el maltrato, la prepotencia y agresión de los inspectores de Comercio y policías contra ellos. Los acusaron de haberles quitado los dispositivos móviles cuando grababan la agresión; de llevarse a personas que no tenían nada que ver con el conflicto y hasta de aventar a una mujer embarazada, por lo que exigían la liberación de sus compañeros.
No hubo respuesta de las autoridades responsables del tema, solo los recibieron y escucharon sus quejas para recibir la notificación formal de que no tendrán tolerancia con ellos. “Cómo vamos a salir adelante si no dejan trabajar”; “por qué no enfrentan así a los delincuentes y a nosotros nos dejan mantener a nuestras familias”; “porqué dicen que vendemos droga si únicamente traemos gelatinas y churros”. Nadie les contestó, el director Fabricio Ibarra no estuvo en la oficina.