Festival de tradiciones Vida y Muerte

Por: Bernardo Monroy

Desde la época prehispánica en México, los indígenas han rendido culto a la muerte y la han concebido como una dualidad de vida, parte del ciclo de la naturaleza.
El culto a la muerte se fusionó con la religión católica, dando origen a la tradición del Día de Muertos durante el 1 y 2 de noviembre de cada año. En estas fechas los mexicanos celebramos a nuestros muertos acudiendo a los panteones para adornarlos con flores, y en nuestros hogares colocamos altares, para que las almas queridas abandonen el más allá y vaguen unos cuantos días por el mundo, visitando a su familia, su casa y amigos.

El objetivo es lograr la participación activa de la sociedad, en la que se integra la diversidad cultural en la celebración del Día de Muertos, a través de la recuperación de prácticas étnicas tradicionales y contemporáneas, alusivas a esta milenaria tradición mexicana.
Para los pueblos indígenas de México ubicados en la región centro y sur del país, las prácticas y tradiciones que prevalecen en sus comunidades para celebrar a los espíritus de los antepasados, constituye una de las costumbres más profundas y dinámicas que actualmente se realizan, así como uno de los hechos sociales más representativos y trascendentes de su vida comunitaria.

Las ceremonias realizadas cada año dedicadas a los muertos, representan no solo el encuentro con sus antepasados, sino también con los integrantes de la comunidad, lo que propicia la interacción de las familias y de comunidades enteras.

Los alfeñiques, color, sabor y mucha tradición se reúnen en la tradicional Feria Del Alfeñique se celebra en la Plaza Fundadores como parte del Festival De La Muerte, que se lleva a cabo desde 1994 en la ciudad de León, Guanajuato. Dulces calacas, sabrosas muertes e inigualables artesanías podrán disfrutar todos los leoneses en este colorido evento.

Una rica golosina que evoca las tradiciones mexicanas en la celebración y culto a la muerte con figuras moldeadas a mano con sabor a limón, chocolate y vivos colores en formas tan variadas que van desde la dedicada “Calaverita de Azúcar” con el nombre del “muerto” en la frente, hasta réplicas exactas de platillos mexicanos como el mole con arroz, pan dulce, enchiladas, tortas, personajes populares, frutas, animales en miniatura y los clásicos “borrachitos” y “Catrinas” que endulzan en su mayoría a niños que viven al máximo la ilusión y fantasía en el festejo del “Día de Muertos”.

panteon tumba

               Panteón                                                    Tumba

criptas alfeniques

               Criptas                                                      Alfeñiques