El petróleo ha sido el soporte económico de México desde hace 9 décadas, mientras la agricultura representa para el mundo político, el sótano del olvido.
Desde 1936 el general revolucionario y Presidente de México, Lázaro Cárdenas (1934 – 1940), ya vislumbraba una expropiación del petróleo mexicano, el cual estaba en manos de 15 empresas “gringas”, lideradas por el magnate neororkino, John Davison Rockefeller y su emporio Standard Oil, al mismo tiempo Cárdenas ya veía como impulsar el campo mexicano, mismo que estaba olvidado y sin progreso.
La zona de Veracruz conocida como la Huasteca, fue en México la primera y principal zona de extracción de petróleo, mientras que Guanajuato desde los pueblos del Rincón (Manuel Doblado, Purísima y San Francisco del Rincón), hasta Celaya cosechaba el 80 por ciento del grano consumido en todo el país.
Luego que 17 mil empleados de petroleos realizaran la primera huelga en 1937, por la falta de 27 millones de pesos correspondientes a los pagos salariales, Cárdenas proclamó el 18 de Marzo de 1938 la expropiación petrolera.
Con gallinas, puercos, caballos, alcancias e incluso escrituras de haciendas, se logró pagar a los trabajadores en Palacio de Bellas Artes y comenzó la era del petróleo nacionalizado en México.
Estados Unidos quien estaba en contra, castigó a México y por más de una década no le compro petróleo, en lo más algido de la Segunda Guerra mundial, nuestro país le vendió barriles de crudo a los nazis.
Con el “boom automotriz” en Detriot, donde se realizaban 4 de cada 5 autos que circulaban en todo el mundo, a partir de los años 50’s y hasta los 80’s México vivió en desarrollo económico como nunca antes se había visto.

AGRICULTURA, POCOS APOYOS
Por otro lado en 1937, el Presidente Cárdenas impulso la reforma agraria, donde se hizó la repartición de tierras en todo el país.
En promedio se entregaron por ejidatario 25 hectáreas y se darían 3 millones de crédito con el Banco ejidal, desgraciadamente hubo robos, esos sueños crediticios se diluyeron y jamás por ningún otro Presidente se ha vuelto a plantear esta idea.

MENOS AUTOS, MÁS CAMPO
Cada vez es más común ver como México “tambalea” al incremento del dólar, porque de ahí se viene una escalada inflacionaria de todos los productos y los ya famosos “Gasolinazos”, que durante este inicio del 2017 han provocado desmanes en distintos puntos del país.
“El gobierno debe proteger la agricultura de los ranchos, porque todos comemos de ahí, pero se siguen aferrando a los autos que no son marcas nacionales”, dijó Francisco Casas de 95 años y quien ha vivido de la agricultura.
Para el originario de Jalisco y que radica, desde hace años en Jalpa de Cánovas, nuestro país sería otro sí no estuviera económicamente hablando tan anclado a Estados Unidos.
“México sería otro, tenemos: fresa, nopal, aguacate, tamarindo y tantas cosas que no hay en todo el mundo, pero no quieren despegarse de esa ubre del petróleo, que algún día se acabará”, consideró el campesino.

BAJAR SUELDO A POLITICOS
Para Ramón Flores oriundo de Jalpa de Cánovas “El horno no esta para bollos”, por ese motivo se debe hacer algo con los 128 senadores y 500 diputados que representan al pueblo.
Y es que los 40 mil pesos que cobra cada uno en promedio son 25 millones de pesos en 30 días por un año dan un total de 300 millones anuales, los cuales bien podrían usarse para el campo.
“Que le bajen a sus sueldos o que sean menos, porque la verdad se gasta un dineral y el campo como siempre desde Lázaro Cárdenas olvidado” dijo el hombre de 84 años.
Guanajuato tiene esa dualidad entre el sector automotriz y el campo, ya que durante la última década han llegado ensambladoras de renombre internacional, pero también Guanajuato durante décadas fue considerado el granero de México.
Por ese motivo es “Importante tener equilibrados ambos, aunque FORD ya regresará la inversión de 1600 millones de dólares, por eso te digo que el campo es más noble”, consideró Robles.

INTERMEDIARIOS GANAN MÁS
Aún la ciudadanía no se acostumbra y no acepta el “Gasolinazo” del 20 por ciento y los agricultores ya presienten una alza al precio de la tortilla del mismo porcentaje, pero no así del grano.
“Los más beneficiados son los intermediarios, porque ahora podría subir el kilo de tortilla un 20 o hasta 25 por ciento, nosotros vendemos el kilo de grano a 3.70 y ellos sacan tres kilos de tortilla en 12, 13 y ahora hasta en 17 pesos, igual que el litro de gasolina” dio a conocer Felipe Juárez.
Y es que para sembrar una hectárea de maíz se gastan 10 mil pesos de abono, el diesel para los tractores, el agua cuando no es temporal.
En promedio la tonelada de maíz actualmente se paga entre 3,700 y 3,900 pesos, por cada hectárea se sacan 15 toneladas de este grano, la ganancia llega a ser del 30, 20, 10 por ciento, tomando en cuenta que se tengan todas las herramientas necesarias.
Por último Leobardo Santiago, campesino desde hace más de 10 años comentó “Ya le han calado con el petróleo y los autos por varias décadas, ahora dejenos ver si con la agricultura podemos y preguntenle a los japoneses, que vienen hasta acá por el maíz”, finalizó.