De unos años para acá, el reglamento ha sido encaminado a regular lo que pasa en una cancha para que sea lo más deportivo del mundo, es decir, rezan: no exhibir playeras con lemas de ningún tipo, no grabar cualquier manifestación en el campo o las tribunas, multar a quien ose hacerlo, etcétera.
En la liga MX, los jugadores pueden correr, cabecear, patear, anotar, todo eso, pero sí se ven muy limitados en cuanto a llevar alguna prenda con algún símbolo religioso, no pueden llevar debajo del uniforme una playera diciendo algo, y es peor si la muestran, pero en caso de que suceda, ni la muestran en cámara.
Todo esto viene a colación por el tema del llamado gasolinazo, que coincide con un momento en que la liga está detenida, pero vamos, si no fuera así, tampoco era diferente. ¿Un jugador daría una opinión al respecto? ¿Institución alguna fijaría postura? ¿Tuca opinaría sobre el tema? Seguramente las tres tendrían un “no” como respuesta.
Y es que existe una política en nuestro futbol de borrar cualquier cosa que no sea deportiva, bueno, hasta la sangre es prohibida (hoy en día no se podría repetir aquella imagen en la que un ensangrentado Hermosillo se enfrenta a su agresor Comizzo en un penal por el campeonato).
Aquello no es bueno ni malo en sí, digo, francamente sería desagradable que en un gol de mi equipo, el anotador saque una pancarta apoyando a un candidato a un puesto de elección popular que yo aborrezca; pero por otro lado, todas estas reglas le quitan humanidad a los jugadores, los vuelve robots apáticos de los temas sociales y se pierden voces que serían muy escuchadas.
No es obligación del futbolista ser avezado en temas sociales, no deben tener una opinión objetiva y clara respecto a equis tema, es imposible, pero son ciudadanos que resienten lo mismo que cualquier otro. Me parecería muy difícil que los jugadores del Santos Laguna no supieran lo que es vivir en una ciudad azotada por la inseguridad, ¿de verdad ninguno quería quejarse? ¿Tuvo que haber una balacera en medio partido para que el asunto de la inseguridad y el futbol coincidieran?
Se quiere convertir al campo de futbol en un oasis, alejado de cualquier cosa real, que cualquier parecido con la realidad parezca mera coincidencia; muchos dirán que la gente ve futbol para olvidarse de muchos otros temas, que por eso existen todos esto, puede ser, pero resulta chocante que si pueda haber publicidad hasta en los banderines de corner, pero no puedan existir menciones a asuntos inmediatos.
¿Qué evita la regulación? Una pregunta brava, si no hubiera regla alguna, seguramente no faltarían los jugadores que tras anotar se levantarían la playera y exhibirían una playera que dijera “Este 2 de julio vota así” y un logotipo partidista tachado, las voces indignadas se levantarían y acusarían a la federación completa de utilizar el futbol con fines politiqueros. En un ejemplo real, fue vomitivo que el entonces técnico de la selección nacional, Piojo Herrera, pusiera en una red social que “Los de verde si cumplen”, haciendo alusión al partido verde que por aquellos días estaban por presentarse a unas elecciones, pero claro, cobarde como es, el Piojito dijo que él se refería al Tri.
¿Regularizar o no? ¿Usted qué dice?

Lady Wuu y la fama
Antes hablar de espectáculos era hacerlo sobre teatro, televisión, cine y farándula en general, hoy a todo eso se le suman lo que sucede en las redes sociales. Ahora hay que voltear a ver cuáles son los éxitos de Youtube.
Hace unas semanas, el programa Ventaneando cubría lo que sucedía afuera de un concierto de Menudo, y el reportero asignado al evento entrevistó a un señor de arriba de cuarenta años, muy moreno, visiblemente afeminado y festivo. Le preguntó si era fan de Menudo y que haría si los tuviera de cerca, la respuesta del entrevistado fue un “Ay, muchas cosas, wuuu”, transcribir su respuesta es imposible, pero el caso es que finalizó su respuesta con un grito agudo, contento e improvisado.
Por alguna razón ese fragmento de la nota, o sea, la que protagoniza el señor aquel, fue recortada y subida a internet: Fue un éxito. Miles de reproducciones, quizá millones. Tanto fue la trascendencia que los programas televisivos, tan necesitados de rating en estos días, de inmediato buscaron al ahora bautizado “Lady wuu” para invitarlo al programa, entrevistarlo y mimarlo. La dinámica siempre era la misma, preguntarle cómo sucedió todo, que le parece la fama, que hace en su vida y algo de Menudo.
Incluso una marca de automóviles le dio tres días para juntar un millón de likes, para que en caso de hacerlo, regalarle un automóvil nuevo. Lady wuu lo hizo en menos de veinticuatro horas, en consecuencia, ahora es dueño de ese carro.
Yo he visto dos entrevistas que se le han hecho a la llamada Lady Wuu, en una decía que iba a disfrutar la fama mientras durara, parecía centrado, en otra daba la impresión de como que realmente se creía una persona con fama merecida, como si hubiera hecho algo realmente importante. A dónde va, lo primero que hace es lanzar su grito, y repetir sus palabras de la entrevista como “super fresísima”, todo esto creo que deja ver que sabe de lo que va su fama, no trata de innovar, sino de hacer lo que le hizo famoso. Si se hizo famoso por gritar “wuu”, pues él hace “wuu”.
Ante todo este fenómeno, no faltan los indignados porque un sujeto así tenga éxito. Pero descontentos siempre los habrá, cuando tenían éxito los roqueros, no faltaban los que decían que esos no eran músicos y no merecían fama. Lo mismo ocurrió cuando salieron los Talk Shows, “Como es posible que se le dé espacio en la televisión a unas señoras peleoneras”, luego lo mismo con los realitys, ¿Cuántos no se quejaron de que se tratara a la Mapacha y al Rasta cómo artistas? Hasta en ese programa con tan buen ojo para los fenómenos sociales, los Simpson, capturaron en un episodio lo que era la fama efímera, producto de una graciosada etérea: Bart con su “Yo no fui”.
Ahora eso sucede con los fenómenos mediáticos del internet, en algún momento será natural, la sociedad estará acostumbrada a que cada cierto tiempo los fenómenos de internet pasen a televisión o a otros medios. Y ya está y no pasa nada.
Después de toda la fama de Lady Wuu es lo más democrático del mundo. No tuvo padrino en los medios de comunicación, no le metieron dinero a su carrera, no dio chayo para que transmitieran su video, no le pagan club de fans ni siquiera tiene contrato de exclusividad. Su fama, digan lo que digan, se la ganó.