La planta de la vainilla es una larga liana que trepa por los troncos de los árboles y tarda años en florecer.
Cuando lo hace, sus caprichosas flores, pequeñas y de un pálido amarillo verdoso, florecen por la mañana, se marchitan al mediodía y mueren al atardecer, a menos de que sean polinizadas.
Y la polinización es problemática, por decir lo menos.
La vainilla es nativa de México, donde era usada por los totonacas.
La étnia habitaba en un área calurosa y húmeda, indispensable para que crezca esta orquídea.
Los totonacas fueron conquistados por los aztecas, quienes a su vez fueron conquistados por los españoles.
Tras probar las exquisiteces que le ofrecía el gobernador de los mexicas Monteczuma, el conquistador español Hernán Cortés se enamoró de la vainilla.
Cortés se la llevó a Europa, donde inicialmente apreciaban más su aroma que sus cualidades gastronómicas.
No obstante, a principios del siglo XVI, este exótico producto del Nuevo Mundo se convirtió en el favorito de la realeza y aristocracia europea.
Los franceses en particular se entusiasmaron de tal forma que quisieron cultivar sus propias orquídeas en una de sus colonias: la Isla Borbón, ahora llamada Reunión, vecina de Madagascar.
Pero aunque las plantas crecían y florecían, no daban frutos.
El secreto de las largas y delgadas vainas— en totonaco se llama xanath (flor recóndita) y en azteca tlilxóchitl (flor negra) — siguió guardado en México.
Y tenía nombre: melipona o abeja de monte. Que por cierto la abeja de los mayas. Produce una miel, que sigue causando gratas sorpresas entre los científicos, fue y sigue siendo un verdadero tesoro para los mayas. Había rituales para cosechar la miel, e incluso existía un dios a quien se encomendaban los apicultores con el fin de obtener generosas cosechas de este néctar.
La miel de las meliponas se ha usado como antiinflamatorio y antiséptico. Los mayas utilizaban la miel de sus abejas meliponas para trastornos del aparato respiratorio, digestivo, circulatorio e inmunológico; paliar enfermedades de los ojos, los oídos, la piel, la boca y los órganos internos. Pues bien Este insecto tenía una relación simbiótica con la orquídea, algo que no fue descubierto hasta 1836 por el botánico belga Charles Morren.
Las meliponas eran las únicas que podían polinizar la flor de la vainilla pero, junto con ciertos colibríes nativos, eran las más efectivas.
No fue sino hasta que en 1841 el hijo de un esclavo de la Isla Bourbon, Edmond Albius, de 12 años, desarrolló un método eficaz para fertilizar la flor a mano.
El único día que florecen, todas las flores deben ser polinizadas manualmente, una por una.
Unos siete a nueve meses después, cuando los extremos de las frutas verdes empiezan amarillecer, se cosechan y empieza el proceso de curación.
En ese momento las vainas casi no tienen aroma ni sabor.
Hay varios métodos para curarlas.
Uno de ellos incluye marchitarlas, sumergiéndolas en agua caliente o envolviéndolas en mantas mojadas, y metiéndolas en cajas durante varios días hasta que se arrugan.
Paso seguido, empieza la rutina de esparcirlas bajo el sol durante el día y guardarlas de noche por semanas.
La flor negra comparte su historia e importancia con el cacao ya que juntos creaban el xocolatl brebaje adorado por mayas y aztecas. Los señores de la vainilla fueron los totonacas quienes descubrieron su secreto de cultivo y sus propiedades curativas y aromáticas. La región habitada por ellos comprendía los alrededores de las ciudades de Veracruz y Papantla, a la vainilla proveniente de estos lugares se le ha considerado la mejor en el mundo por su especial sabor y aroma.

CUPCAKES DE VAINILLA
Ingredientes:
2 ½taza de harina cernida
2 ½cucharadita de polvo para hornear
½cucharadita de sal
90gr de mantequilla a temperatura ambiente
1taza de azúcar
1 ½cucharadita de vainilla
4huevos
1taza de leche

Procedimiento
Colocarla mantequilla en el tazón de la batidora y Acremar hasta que esté a punto pomada, luego ir agregando el azúcar poco a poco, después ir agregando los huevos uno a uno viendo que se vayan integrando totalmente, remover los costados del tazón, añadir la vainilla.
Aparte integrar los ingredientes secos la sal, la levadura y la harina. Ir integrando a la mezcla del tazón poco a poco alternando con la leche a baja velocidad. Apagar hasta que la mezcla este homogénea. Rellenar los capacillos hasta ¾, hornear a 180°c por 25-30 minutos aproximadamente. Hacer la prueba del palillo para verificar que esta cocido por dentro.
Para que los cupcakes salgan parejos, con la ayuda de un cuchillo esparcir la mezcla.
Se le puede agregar ralladura de naranja para cambiar el sabor

BETÚN DE VAINILLA
Ingredientes:
120gr de queso crema
40gr de mantequilla
3tazas de azúcar glass
1cucharadita de vainilla
¼cucharadita de esencia de almendra
Colorante vegetal al gusto

Procedimiento
Colocar en la batidora el queso crema con la mantequilla, los ingredientes deben estar a temperatura ambiente, batir a velocidad baja hasta que se integren y estén apunto pomada, agregar la vainilla y posteriormente ir agregando el azúcar glass poco a poco hasta terminar de integrar toda el azúcar y la mezcla se vea cremosa. Colocar en una manga pastelera el betún con duya. Decorar los cupcakes.
NOTA: Si el clima es muy cálido, se puede sustituir la mantequilla por la manteca vegetal para que la consistencia del betún dure más.