Especialmente los niños y niñas, dan rienda suelta a sus energías, ya que aprovechan que el clima es el adecuado para pasar horas en este lugar, entre juegos y situaciones chuscas, haciendo de su día, una fecha inolvidable.
También los adultos disfrutan del agua y de pasar horas en los camastros tomando sol para agarrar el color de temporada en la piel, un bronceado espectacular, que les queda tal cual como si hubieran ido a la playa.
El ambiente es inmejorable propiciado por las familias e invitados de los socios que disfrutan estos días de descanso para convivir.