Vivir en la cima de Lomas de Medina no es nada sencillo. Se trata de una zona de León que requiere apoyo, pues se encuentran tan alejados que no llega agua, alumbrado público, ni transportes. Desde sus hogares puede verse, a lo lejos, gran parte de la Zona Dorada de León.

Pasando Lomas de Medina, y Ampliación Medina, justo entre las comunidades de El Peñón y Alfaro, se encuentran la serie de casas entre montes y cerritos, donde es posible ver, a lo lejos, gran parte de la Zona Dorada de Gran Jardín. Entre las nubes, la gente de Ampliación Medina puede ver la imponente Torre Rembrandt.

Desafortunadamente para los moradores de Medina, no cuentan con lujos, de hecho, no tienen servicios básicos. Uno de los más necesarios es el agua. Para surtirse del líquido tienen que esperar la llegada de las pipas, que les cobran entre 8 y 10 pesos la “llenada” del tanque.

SIN SERVICIOS

Juan López, quien vive en la calle Sierra Madre, señala que en ocasiones las pipas con agua tardan hasta una semana en pasar. Lo que los vecinos tienen que hacer es valerse de garrafones, o descender algunas calles hasta llegar a una toma y llenar el agua.

María de la Luz se queja de lo mismo: “no llenan nuestros barriles. Como familia tenemos que apoyarnos para surtirnos de agua. Hasta arriba, muchas pipas no suben”.

Y no solamente las pipas. Tampoco los camiones, que se quedan antes de ascender, debido al escarpado e irregular terreno. Muchos colonos deben de caminar para tomar la ruta alimentadora que los llevará hasta la terminal Maravillas.

El alumbrado público es otro problema, mientras más sube el peatón, no hay luz. Por la noche la oscuridad es total, salvo por la que alumbra los hogares y se puede ver, a lo lejos, en las colonias de clase media y alta de León.