Permítaseme antes de iniciar este artículo enviar un mensaje para mí importante de la manera siguiente:
Quiero por este conducto felicitar a los directivos que hoy están promoviendo el desarrollo del béisbol profesional Bravos de León en su segunda etapa, hay que destacar el esfuerzo que han hecho las autoridades estatales y municipales con aportaciones económicas importantes para reconstruir el Estadio Domingo Santana, con esto demuestran sensibilidad y voluntad de hacer las cosas bien y puesto que León merece esto y mucho más.
En la primer etapa donde participé como directivo y propietario de la franquicia nos echamos la tarea a cuestas económicamente, y lo digo sin ánimo de presunción, porque quiero reconocer a mi socio importante en 1979 Don Isaac Iscovish, mi gran amigo que en paz descanse, ya que juntos adecuamos las instalaciones ya construidas del Estadio Domingo Santana para el desarrollo del béisbol profesional, siendo él quien aportó la mayor cantidad y yo en forma menor. Esperamos que sigan recibiendo el apoyo económico gubernamental citado que a todos nos parece loable.
Por eso es tan importante resaltar que con la unificación de esfuerzos de la iniciativa privada y del gobierno se pueden lograr cosas importantes.
Ahora como aficionado y con el cariño que siempre le he tenido al béisbol en todas sus categorías: amateur, profesional y ahora con la Liga de Béisbol Infantil y Juvenil y Softbol León, donde sigo en plena actividad atendiendo lo mejor posible a los niños, jóvenes y damas que juegan béisbol y softbol, sigue permaneciendo mi querido deporte que lo llevo en el corazón desde hace más de 50 años y seguiré hasta que Dios lo permita y por tanto invito a que todos apoyemos a los Bravos, deseo que tengamos muchos éxitos deportivos y que el equipo permanezca muchos años en la ciudad, porque en aquel entonces la Cervecería, en el último año, cuando ya se hizo propietaria del equipo decidió cambiarlo de sede a Coatzacoalcos. Agradezco su comprensión por interrumpir el motivo de este artículo.
Lo que voy a relatar es una historia real que comenzó en una de las colonias marginadas de nuestra ciudad: una mujer joven de nombre María N. se sintió muy enferma intempestivamente y recurrió a un hospital público, pues su embarazo de 6 meses aproximadamente se había complicado, quizá porque con anterioridad ella no tuvo los recursos económicos necesarios para atenderse y ahora tampoco. En el mismo hospital, después de varios días el diagnóstico fue impactante, el niño por su poco tiempo de gestación iba a morir y también ella corría peligro de muerte. Salió del hospital y circunstancialmente fue llevada a un hospital privado de reconocida calidad; ahí le dijeron que todavía había esperanzas de vida para ambos y este día 11 de esta Semana Santa nació una preciosa niña muy pequeñita e inmediatamente recibió las mejores atenciones y que la madre no podía pagar por situación de desamparo, aunque su familia por parte de su madre, hermanas y hermanos la apoyaron y elevaban plegarias y la llenaban de atenciones en la medida que sus recursos económicos reducidos se lo permitían.
Este domingo de resurrección la niña vive, los médicos y enfermeras se sienten orgullosos y la llenan de amor y de atenciones, incluso con la aprobación de la madre fue registrada y bautizada con el nombre de MILAGROS GUADALUPE y todos tenemos la seguridad de que ella sentirá en su incipiente conciencia y que desde su pequeño interior desea vivir y todos deseamos que así sea; pero la historia no se acaba ni se acabará con el apoyo humano y la fuerza celestial y los recursos económicos para que sobreviva esta familia vendrán de quien otorga justicia permanentemente desde el principio de los siglos, pues por algo Milagros Guadalupe vino al mundo a cumplir una misión no que conocemos, pero debe ser importante.
Ella encontrará en el futuro quizá un mundo mejor que el que ahora tenemos, pues si analizamos el entorno nacional y mundial es aterrador, los niveles de pobreza son alarmantes, la violencia se está incrementando día con día en todo el país así como también el Sr. Trump ya mandó misiles destructores a Siria, lo que ellos llaman una megabomba a Afganistán, donde se continua la guerra de intervención de los Estados Unidos desde hace muchos años y que ha costado cientos de miles de muertos y otros tantos heridos, y con una economía fatal. Ya ha amenazado y situado buques de guerra cercanos a Corea del Norte y ambos países lanzan amenazas y de concretarse por un pequeño error o por una intención deliberada pueden traer consecuencias terriblemente desastrosas y pueden originar una conflagración quizá mundial que de ninguna manera deseamos ni queremos imaginarnos ese terrible escenario.
Aquí en nuestro país la violencia de los carteles está al rojo vivo y si a esto agregamos la corrupción, la impunidad y la guerra de los políticos ansiosos del poder que prometen como de costumbre con los anteriores lo que no pueden cumplir, sólo buscan el poder por el poder mismo o bien en el peor de los casos para enriquecerse, como lo están haciendo y lo hicieron otros anteriormente.
Pero también tenemos buenas noticias porque el pueblo de México fieles a sus raíces religiosas se ha expresado vehementemente y este año de tanta necesidad, con mayor fervor y fe porque le piden al que todo lo puede y quiere hacer, e inclusive ofreció su misma vida, y lo escribo así porque recojo el clamor popular de la inmensa mayoría, sobretodo en sus clases más humildes que se siguen manifestando en actos de fe y de amor al Cristo Crucificado y hay que decirlo así con todas sus letras porque el pueblo así lo pregona y piden misericordia aquí en León en Chapalita, el Calvario, Coecillo, San Pedro de los Hernández y en todas las parroquias el pueblo hambriento de amor, de comprensión, de justicia piden que se termine su pobreza material y que la redención haga efectos grandiosos para que todos los mexicanos, especialmente, pero también los habitantes del mundo creyentes y no creyentes resucitemos en el amor y comprensión entre todos los pueblos, olvidando rencores, odios y entregados a una sola palabra “Paz”, si lo logramos porque así lo deseamos todos, se consumará nuestro gran deseo que millones en el mundo están pidiendo con gran fervor.
Por eso, Milagros Guadalupe, la pequeña niña que lucha por vivir, es posible que encuentre un mundo mejor del que ahora tenemos. Que nuestros deseos y oraciones nos lleven a encontrar lo que tanto estamos pidiendo.
A TODOS USTEDES, CON RESPETO Y CARIÑO FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN.