La zona centro es por tradición uno de los lugares más emblemáticos y concurridos por los leoneses (sino el que más) sus grandes tiendas, su kiosko, las nieves, los payasos, sus increíbles
templos y sus tradicionales calles hacen de una visita un momento inolvidable.

Pero hay una calle, la Madero, la cual durante los últimos años vive una gran transformación, de día suele ser un lugar tranquilo y sereno, por donde pasar resulta muy placentero, mientras que por las noches, preferentemente los fines de semana, el tráfico y la gran cantidad de jóvenes y parejas de enamorados son el factor común a lo largo y ancho de la calle, el objetivo: buscar algún lugar en donde pasarla bien.

Una gran cantidad de bares abren sus puertas cerca de las ocho de la noche, a esa hora la calle Madero comienza a tomar tintes de fiesta. Los cadeneros invitan a los paseantes a entrar al lugar, poco a poco los bares se van llenando de clientes asiduos de diversión y por qué no, refrescarse con una cerveza. Algunos piden un lugar cerca de la pista, pues durante la noche sacaran sus mejores pasos de baile.

Durante más de cinco horas, la calle Madero es una mezcla de ritmos, desde salsa, electrónica, rock and roll, banda, bachata, reggae y hasta reggaeton, hay para todos los gustos en esta histórica calle, la cual despide a sus visitantes pasadas las 3 de la mañana, esto, para toma un poco de fuerzas durante el día, ya que deberá de cumplir su misión nocturna, misma que ha desempeñado durante los últimos años…¡Calle Madero, lugar en donde la música, la diversión y el buen ambiente nunca terminan!.